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Evaluación de los proyectos didácticos

Una vez que hemos llevado a cabo nuestra lección, proyecto, unidad de estudio o curso, es hora de evaluar y reflexionar sobre nuestro proyecto didáctico. Normalmente, solo al final tenemos tiempo y la perspectiva de tomar en consideración detenidamente los éxitos y deficiencias de nuestro proyecto didáctico, pero podemos, si somos capaces, de evaluar a medida que este se está desarrollando.

Para asegurarnos de que aprovechamos al máximo nuestra evaluación, deberíamos aprovechar nuestros mapas de la empatía y los cuadros de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que forman la base de nuestros proyectos didácticos, ya que estos pueden ofrecer una base útil para evaluar nuestro trabajo.

La evaluación y reflexión de los alumnos

Conseguir que los alumnos rellenen su mapa de la empatía al principio de una clase o de un plan de estudios, puede constituir una excelente manera de desarrollar nuestra comprensión de las necesidades de los alumnos. A pesar de esto, el mapa puede utilizarse también como herramienta de reflexión para nuestros alumnos durante la experiencia de aprendizaje y después de que todo haya sido finalizado.

Al determinar a los alumnos a finalizar un segundo mapa de la empatía en la mitad del curso o al final del curso o del plan de estudios, ellos lo pueden comparar y contrastar con su mapa anterior de la empatía y pueden reflexionar sobre los cambios de la manera en que piensan, sienten, actúan y hablan.  Esto puede ofrecer perspectivas sorprendentes, interesantes y valiosas para reflexionar sobre su aprendizaje.

La evaluación de nuestros proyectos didácticos

La evaluación de nuestros proyectos didácticos significa ver si nuestros alumnos consiguieron progresar desde donde estaban cuando empezaron hasta donde queríamos que llegaran. En esencia, deseamos establecer si consiguieron adquirir o desarrollar los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que pretendíamos que adquieran.

Hay muchas formas de evaluar los proyectos didácticos y muchos de estos enfoques son parecidos a los que podríamos usar para evaluar la enseñanza en el aula y de manera presencial. Seis de los enfoques más comunes y eficaces se examinarán a continuación.

  1. Datos sobre la interacción de los alumnos como por ejemplo, la frecuencia con la que utiliza un alumno una herramienta o una plataforma, con quién interactúa y por cuánto tiempo se implica, todo esto puede ofrecernos informaciones valiosas sobre el éxito de nuestros proyectos didácticos.
  2. La evaluación para aprendizaje ofrece feedback al profesor sobre el grado de comprensión del material por parte de los alumnos. El uso tanto de las evaluaciones formales, como de las evaluaciones informales, pueden ayudar a obtener una imagen completa de la forma en la que los alumnos progresan.
  3. Las encuestas y las conversaciones de los alumnos representan una excelente forma para obtener una perspectiva sobre cómo reciben los alumnos el proyecto didáctico, como también ayuda a la identificación de cualquier campo que pueda requerir una mayor aclaración o perfeccionamiento adicional. Estos pueden realizarse a lo largo del curso, pero también al final y pueden ayudar a obtener feedback cualitativo y cuantitativo.  
  4. Observar a sus homólogos puede ser una herramienta útil para obtener una perspectiva sobre la manera en que los alumnos responden al material.  Si un homólogo o compañero participa virtual a una lección o una actividad con ciertas cosas de seguir o observar, nos puede ofrecer un feedback valioso relativo al impacto de nuestros diseños.
  5. La reflexión personal puede ser una otra herramienta valiosa que ayude a los formadores a evaluar la eficiencia del proyecto didáctico. Nos permite reflexionar sobre nuestra propias experiencias de proyecto didáctico en calidad de profesores y formadores y utilizar estas experiencias para realizar el futuro proyecto.

 Actividad: La evaluación de su proyecto didáctico

Piense en una lección, unidad de estudio o curso** que ha proyectado o impartido recientemente. 

Reflecte sobre el proyecto didáctico y sobre los objetivos de aprendizaje que identificó cuando proyectó la experiencia de aprendizaje.

Haga una lista con 4-6 formas distintas en las que puede evaluar su proyecto didáctico. 

Para cada formas identifique unas perspectivas que cada una de estas podría ofrecer sobre la eficacia del proyecto.

Preguntas de reflexión:

¿Cómo evalúa su proyecto didáctico y el impacto que tuvo sobre sus alumnos?

¿Hay formas que utiliza y qué considera ser extremadamente eficaces?

¿Qué desearía preguntar a los alumnos con respecto a su experiencia de aprendizaje si pudiera?