Algunas personas piensan que estamos hechos de carne y huesos. Los científicos saben que estamos hechos de átomos. Pero creo que estamos hechos de cuentos. Cuando morimos esto es lo que las personas recuerdan, la historia de nuestra vida y los cuentos que contamos.
Ruth Stotter
Vamos hacer un pequeño ejercicio: imagínese que dentro de 10 años un alumno se le acerca y le dice que recuerda una historia que le había contado en la clase. Sea que hablamos de matemáticas, historia, biología, física, lógica, literatura, o cualquier asignatura que impartiría. Seguramente conoce un montón de cuentos.
Es posible preguntarse por qué queremos tratar aquí este tema y cuál es su importancia en la enseñanza en línea. Pues, es tan importante para las clases presenciales como para las clases en línea. Pero en línea, la duración de atención disminuye drásticamente. Así que queremos ofrecerle algunas herramientas para aumentar al máximo la atención de los alumnos.
Para no decir que, mediante cuentos, hasta usted será más inspirado y contento con la manera en la que se desarrolló la clase. Así que... ¡vamos a profundizar algunos elementos de la narración!
Contar historias, cuando se hace de forma interesante, puede convertirse en una eficiente estrategia de enseñanza. Es una táctica para quedarse conectado y llegar a las personas, en especial a los jóvenes que son bastante diversos y con una larga gama de intereses.
Tal como sugiere teachhub.com (8), los cuentos se pueden usar para:
Tiempo para pensar
Piense en 3 momentos en la que puede introducir el cuento en la siguiente clase y venga con una idea de cuento para cada uno de esos momentos. Cuanto más variado, mejor.
Michael Buschmohle, especialista en oratoria, dice que todos los buenos cuentos tienen estas partes (si desea saber más sobre el esquema clásico del cuento, lea sobre El viaje del héroe):
Puede empezar el cuento por el principio, por el medio o por el final. Daniel Nayeri dice que “una cuento empieza cuando cuando empiezan los problemas” y encontrará el principio y responderá a esta pregunta: “¿Qué quiere mi personaje? Normalmente, cuando un personaje desea algo con ardor, se levanta y se va de viaje para obtenerlo. O empieza a tomar decisiones que normalmente no tomaría.”
El antiguo novelista Horacio recomendaba contar las historias empezando por la mitad, de tal forma que pueda saltar directamente a la acción y rellenar los detalles sobre la marcha. Recordar el pasado y contarlo, puede informar de los problemas actuales y puede provocar todo tipo de nuevos conflictos.
Seguramente, los alumnos se sentirán intrigados por el conflicto, que podría ser de la siguiente manera:
Saber lo que quiere su personaje, cual es su motivación, es crucial para contar un cuento. Sus motivaciones son las razones por las cuales los personajes hacen cosas, y los alumnos se pueden referirse a esa motivación - ¿qué es lo que más desea el personaje? Al mismo tiempo, puede introducir un conflicto interno del personaje (por ejemplo, entre valores conflictivos o entre lo que desea y lo que tiene que hacer) - esto hará que el personaje parezca real.
Un buen trama sería empezar con un conflicto al que se enfrenta el personaje, desarrollar su motivación y llegar a un punto culminante. El punto culminante, prácticamente, responde a la pregunta: ¿Obtendrá el personaje lo que desea?
El viaje finaliza con el cambio del personaje - obtuvo lo que había deseado y aprendió la lección.
Ejercicio de pensamiento
Lea el artículo del enlace de abajo y apunte los elementos de un cuento exitoso (9)
https://www.opencolleges.edu.au/informed/features/30-storytelling-tips-for-educators/
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