Normalmente cuando los profesores hacen actividades de autoevaluación en línea se trata de cuestionarios tipo test que los alumnos hacen solos para comprobar que han entendido Aunque esta es una opción válida, en esta sección de la formación nos concentramos en que los alumnos ofrezcan un feedback eficaz con respecto a su propio trabajo..
Es extremadamente recomendable que los profesores planifiquen actividades de autoevaluación, animar a los alumnos realizarlos con entusiasmos y ayudarles a comprender como esto beneficia su aprendizaje. Aquí tiene algunos de los beneficios de la autoevaluación para los alumnos:
En un contexto de enseñanza en línea, los alumnos pueden actuar de forma más independiente de lo habitual, es especialmente necesario trabajar en el desarrollo de la autorregulación de sus alumnos a través de prácticas de autoevaluación.
Aunque las actividades de autoevaluación pueden traer grandes beneficios para el aprendizaje de los alumnos, estas se pueden aplicar solo si están concebidas correctamente y si a los alumnos se les ofrece el soporte que necesitan en función de su nivel de educación sobre el feedback. La evaluación del trabajo de alguien es muy solicitante para el alumno cuando se realiza correctamente porque necesita una comprensión profunda de los criterios de evaluación y la capacidad de ser crítico con el propio trabajo. Los profesores pueden tomar en consideración los siguientes consejos antes de pedirle a los alumnos realizar una autoevaluación:
Piense en sus alumnos:
Las actividades de autoevaluación en la educación en línea son muy accesibles para todos los profesores y alumnos, ya que no necesitan interacción ni la utilización de una plataforma en línea específica. En este caso, el soporte no es el más importante, lo que es esencial es la herramienta que ofrece a los alumnos para respaldar la autoevaluación.
Una de los mayores retos de la autoevaluación es el de hacer que los alumnos entiendan de verdad los criterios de evaluación y lo que significa alcanzarlos con la excelencia. En otras palabras, si un alumno no finaliza una tarea con éxito, tal vez sea porque no ha comprendido que la hace ser “exitosa”. Por ejemplo, si hago una presentación oral y el criterio de evaluación es “el lenguaje es adecuado al contexto”, tal vez el alumno no entienda lo que implica esta adecuación.
Para superar esta dificulta, es extremadamente recomendable:
Una rúbrica de evaluación es un documento utilizado para evaluar los procesos educativos complejos o los resultados, como por ejemplo un debate, una presentación, un artículo o un proyecto. Una rúbrica es una matriz cuadriculada que tiene dos ejes: uno vertical, con los criterios de evaluación, y uno horizontal, con los niveles de logro según los resultados correspondientes, especificados en indicadores específicos de las tareas de evaluación.
Las rubricas las pueden utilizar los profesores o, según el caso, los mismos alumnos como método de autoevaluación. Las rúbricas son un excelente instrumento para la autoevaluación, ya que los indicadores de logros pueden ayudar a los alumnos identificar de manera objetiva el nivel que mejor se ajusta a lo que hicieron. Además, el alumno puede identificar cual es el indicador para el siguiente nivel de logro, de forma que sabe que tiene que hacer para ser mejor.
Usando estas informaciones los alumnos pueden completar la reflexión sobre el aprendizaje después de que hayan recibido el feedback; ellos pueden:
Es aconsejable registrar esta actividad de autoevaluación y la reflexión sobre el aprendizaje en el portafolio de aprendizaje de cada alumno.
"(Obligatorio)" señala los campos obligatorios