Tal y como hemos visto, el feedback es esencial para que nuestros alumnos aprendan. No obstante, algunos docentes no son partidarios de dar feedback individualizado porque requiere mucho tiempo. ¿Cómo podemos hacer frente a este problema? Una de las maneras es aprender a dar feedback que sea efectivo.
¿Quieres aprender cómo hacer comentarios de feedback que sean constructivos y relevantes, pero que a la vez sean ágiles y sostenibles, y que puedan ayudar a tus alumnos a aprender? Si tu respuesta es sí, asegúrate de que tienes las 4 piezas del puzzle del feedback efectivo:
Los comentarios de feedback deben tener 2 partes:
Veamos un ejemplo. Una alumna, Laura, ha escrito un texto argumentativo sobre los beneficios del reciclaje y le han dado este feedback:
“Laura, has organizado tus ideas en párrafos claramente separados. Tu texto podría estar todavía mejor si añades un párrafo final para resumir tus ideas, así le darás al texto un cierre.”
¡Cuidado! ¿Qué pasa si decimos: “Laura, tienes un 8/10 en la redacción, está bien pero es mejorable”? Esto no se consideraría feedback, porque no le estamos dando información a Laura sobre los aspectos positivos/negativos de su trabajo, ni de cómo lo puede mejorar.
¿Cuál es la diferencia entre los dos?
El primer comentario se centra en Tom, mientras el segundo se centra en su trabajo. Nuestro feedback debería dirigirse al cartel, porque no debemos juzgar a To como persona, sino a su trabajo. En el primer comentario, el docente está elogiando al alumno, no dando feedback para el aprendizaje.
Los comentarios del tipo “buen/a chico/a”, “bien hecho” y “esto se te da genial” tienen una buena intención, pero están completamente centrados en el alumno. De este modo, es más probable que relacionen tus elogios a aspectos generales (como por ejemplo, lo inteligentes que son), y no tanto a acciones específicas que han hecho. Pero, ¿qué pasa cuando han hecho algo mal? Es muy probable que los alumnos perciban el fracaso de la misma manera si creen que su éxito depende de cómo son y no de lo que hacen. Cuando las cosas no les salen bien, piensan que no son suficientemente buenos o que no tienen control sobre ello. Esto es muy perjudicial para su autoconcepto y su autoestima.
Cuando des feedback, prioriza aquellos aspectos que destacan del trabajo del alumno y céntrate en ellos. A veces, recibir demasiado feedback puede ser abrumador para los alumnos. Recuerda que están aprendiendo, y el aprendizaje lleva su tiempo.
Recuerda que cuando les das feedback, tienen que “digerirlo”, procesarlo; los alumnos tienen que crear significado a partir de lo que les has dicho y planificar los siguientes pasos para mejorar. Para hacer un feedback corto y sencillo, puedes centrarte en 1, 2 o 3 aspectos. Además, recuerda que el feedback que damos tiene que ser sostenible. Si hacemos demasiados comentarios, no tendremos tiempo de atenderlos a todos.
Recuerde que el aspecto clave de la evaluación para aprendizaje es que el feedback pueda ayudar a los alumnos a aprender. Si queremos que así sea, es importante planificar momentos para el feedback durante el proceso de aprendizaje.
El feedback efectivo puede ser muy potente, ya que ayuda a los alumnos saber cómo lo están haciendo y cómo mejorar. Para hacer esto, debemos darles el feedback cuando todavía tienen tiempo para ajustar su trabajo.
ACTIVIDAD DE REFLEXIÓN:
Recupera algún comentario de feedback que hayas dado a tus alumnos. ¿Tiene las 4 piezas clave del feedback efectivo?
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